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Social media: el SEO white hat y black hat
En el mundo actual, la labor de un SEO, o especialista en posicionamiento en Internet y redes sociales, es fundamental para que una página web destaque entre el maremágnum de webs que existen. No es una tarea tan sencilla como cabe pensar en un primer momento, y es que, aunque existen reglas y normas básicas e imprescindibles, la forma en que se usen es lo que resultará determinante para conseguir los resultados deseados.
Existen dos formas de denominar a un SEO en función de la manera en que enfoque su trabajo: white hat y black hat. Un SEO white hat será aquél que, utilizando las reglas conocidas y dictadas por los algoritmos de Google, se esforzará por conseguir que su uso no resulte artificial o desagradable para los usuarios, quienes realmente importan. Por ejemplo, intentará que los contenidos en una web no parezcan meros rellenos de la misma, sino que aporten información interesante y fácil de leer, adecuada para el público y la temática.
Por otro lado, el SEO black hat es que el pone su empeño solamente en conseguir resultados inmediatos de posicionamiento. Así, empleará técnicas de granjas de links (creados de manera automatizada), keywords colocados masivamente sin ton ni son, contenidos irrelevantes o sin interés... En suma, creará páginas que tiren para atrás al lector, pero que Google pueda rastrear y posicionar adecuadamente. A la larga, este método se destapa como inadecuado: los cambios en los algoritmos de Google y las penalizaciones del buscador lo convierte en una solución efímera.
Aunque es fácil a veces caer en la tentación del black hat, quizás en momentos de mayor carga de trabajo, como SEO debemos esforzarnos por conseguir que nuestra página sea viva y dinámica, una parte constituyente de Internet que merezca la pena visitar. El esfuerzo, sin duda, merecerá mucho más la pena.
Tecnología: Cubby, una nueva alternativa a Dropbox
A la hora de compartir nuestros archivos, el sistema de almacenamiento en la nube se ha convertido en una opción muy recomendable y hoy en día preferida por casi todos. Por paradójico que resulte (siempre nos parece mucho más insustancial tener nuestros archivos en esa especie de mundo virtual intangible que rodea a Internet), resulta mucho más cómodo y seguro que utilizar los medios físicos. DVDs y CDs se van quedando cada vez más obsoletos en este sentido, e incluso los pendrives empiezan a quedarse atrás.
Una de las opciones más populares para el almacenamiento de archivos de manera virtual es Dropbox. Pero, como suele suceder, el hecho de que un servicio o sistema sea el más conocido no significa que sea la única opción. Recientemente ha salido a la luz Cubby, un servicio de los creadores de LogMeIn (uno de los gestores de escritorio remoto más efectivos) que nos permite hacer uso de características muy similares a las de Dropbox. La gran ventaja está en que con un mismo login podemos acceder y utilizar tanto LogMeIn como Cubby, de manera que podemos manipular un sistema en remoto y descargar en él nuestros archivos con total comodidad.
Cubby nos permite almacenar nuestros archivos en una carpeta personal y generar enlaces para compartirlos, tanto vía web como por acceso directo y de forma pública o privada. Además, su opción DirectSync, que cuenta con capacidad de almacenamiento ilimitada, está ideada para que podamos sincronizar ordenadores, móviles y tablets, guardando los archivos en éstos sin agotar nuestro espacio en la nube (de 25 gigas iniciales).
Employer Branding: uso de las redes sociales en la empresa
Las redes sociales son una herramienta de comunicación que excede el ámbito personal para llegar al profesional. Sabemos que no son pocas las empresas que consultan los perfiles de las redes mayoritarias, como pueden ser Facebook, Twitter o LinkedIn, para conocer algo más sobre las personas que van a contratar.
Precisamente por ser mayoritarias, optar por estas redes sociales a la hora de la comunicación corporativa puede ser un error, ya que resultará casi inevitable que se terminen mezclando los escenarios. Por ello, hay otras opciones creadas específicamente para el terreno laboral por las que podemos optar. La mayor parte de ellas están configuradas de un modo muy similar a las que ya conocemos, de manera que no resultará nada difícil hacerse con su uso enseguida.
Tenemos, por ejemplo, Yammer, una plataforma de microblogging cuya interfaz, en cambio, resulta más similar a la de Facebook. Podemos crear grupos de usuarios, chatear a través del propio programa cliente y dejar mensajes directos en los muros de nuestros contactos. Nada que envidiar a cualquier otra red, por tanto, con la necesaria ventaja de la privacidad de contenidos. El éxito de Yammer en el entorno empresarial, especialmente en Estados Unidos, la llevó a ser adquirida nada menos que por Microsoft en este año.
Aunque no está pensada específicamente como red social para empresas, otra posibilidad para conseguir la deseada privacidad es la red Everyme, que además cuenta con una aplicación para móviles Android e iPhone. Everyme limita los contactos a los círculos que nosotros escojamos, y además permite enviar mensajes al modo Whatsapp. Nos proporciona así una alternativa para la comunicación instantánea, permitiéndonos ahorrar en mensajes de texto.
Creatividad: la publicidad minimalista
A la hora de imaginar una campaña publicitaria, es inevitable que todos empecemos pensando a lo grande. En ese gran anuncio que nos lleve a la fama, o que consiga que nuestro producto se convierta en todo un referente. Igual que un periodista sueña con conseguir el artículo que le haga ser recordado como un nuevo Truman Capote, o el escritor con idear ese best-seller que convenza a público y crítica por igual.
Pero ahora mismo, en esta época depublicidaden tiempos de crisis, no siempre funciona esta regla. Es más, no tenemos que pensar demasiado para recordar alguna gran campaña que se basa fundamentalmente en algo muy diferente: el minimalismo. El uso de formas geométricas básicas, de colores sencillos, de imágenes que sepan hablar por sí mismas sin demasiado artificio a su alrededor.
Conseguir impactar en la mente de golpe, de manera que el receptor capte el mensaje a la primera y se quede reflexionando sobre él, es la mejor manera de lograr la visibilidad de nuestra marca o producto, y de conseguir que se convierta en algo de lo que hablar. La experiencia, no sólo como creativos sino como consumidores, nos dice que los anuncios especialmente recargados dejan una impronta muy breve en la memoria. Son difícil de explicar a otras personas, e influyen sobre todo en nuestra capacidad de impresionarnos a corto plazo.
El ingenio sencillo, no obstante, no sólo es más fácil de recordar y reconocer a posteriori, sino que también nos hace sentirnos cómplices del juego. Y, con el paso del tiempo, se convierte en un estilo publicitario que nos permitirá mil y una posibilidades y combinaciones. Así pues, cuando nuestra mente nos quiera hacer vagar por los derroteros de la exageración y la grandilocuencia, no está de más que intentemos practicar el ejercicio contrario: pensar en lo sencillo, lo que impacta a simple vista. Una forma de captar la atención, sin duda, mucho más acorde con nuestra mente y los tiempos veloces que vivimos.
Social Media: Nueva actualización de Tweetdeck
Twitter se ha hecho ya con un lugar propio en el mundo del social media, tanto para su uso particular como a nivel profesional. Las características de esta red la convierten en un paradigma de inmediatez, y por ello es necesario que accedamos a ella y consultemos lo que aparece en nuestro timeline con la misma rapidez.
Por este motivo, cada vez más personas se decantan por utilizar clientes de Twitter, dejando a un lado la página oficial. La mayoría de ellos permiten opciones de personalización muy detalladas para organizar nuestra cuenta de la manera que queramos, mucho más intuitivas y ágiles.
Entre todos los programas y aplicaciones disponibles, uno de los más populares, si no el que más, es Tweetdeck. Haciéndose eco de las demandas de sus usuarios, recientemente nos ha presentado una nueva actualización, la 2.1, con novedades bastante interesantes.
Ahora, en el cliente de escritorio de nuestro ordenador (recordemos que Tweetdeck también está disponible para móvil) podremos utilizar diferentes atajos de teclado para escribir y enviar tuits, y por supuesto para cerrar las ventanas mucho más rápido.
También tendremos la opción de crear columnas con listas incluso aunque no nos encontremos dentro de ellas. La otra gran novedad es la posibilidad de escribir tweets que vayan más allá de los famosos 140 caracteres (que a tantos exasperan). Sin embargo, no será para todos los usuarios en un primer momento, sino únicamente para las páginas que colaboran directamente con Tweetdeck (actualmente unas 2000). Sin duda, una excelente iniciativa para atraer la atención de muchos.
Con estos cambios, sencillos pero eficaces y necesarios, Tweetdeck se convierte, todavía más, en una herramienta muy a tener en cuenta por cualquier experto en SEO o community manager. También, por qué no, si a nivel particular tenemos especial preferencia por este servicio de microblogging; nuestra forma de verlo no será la misma cuando hayamos probado todas las opciones de personalización que nos ofrece.
Imagen: Install or not
Employer Branding: Haz de tus empleados los mejores influenciadores de tu marca

Los tiempos van cambiado muchos de los roles que han resistido durante décadas. Hace unos pocos años era el candidato a un puesto de trabajo quien debía argumentar el porqué suponía ser una apuesta segura para el contratante. Hoy la empresa ha de definir un perfil de empleador y despertar la suficiente confianza en el candidato. La marca del empleador se construye, principalmente, sabiendo argumentar debidamente las ventajas de pertenecer a la organización, para ello tendrá que dejar bien definidos los aspectos que le diferencian del resto.
El futuro candidato, además, necesitará saber algo más de la marca, y obtener referencias de la reputación que ha sido capaz de crear se hace esencial; así, la presencia de la marca en redes sociales resultará determinante. Varios serán los focos de atención en los que nuestros candidatos fijarán su interés, por este orden: nuestra web corporativa, redes sociales (redes sociales profesionales, Facebook y Twitter) y los perfiles sociales de los propios trabajadores que ya forman parte del proyecto.
En este último punto hay que detenerse especialmente y considerarlo parte fundamental dentro de nuestra estrategia de employer branding. Como consumidores nada mejor que contar con la opinión de otros usuarios para definir la verdadera utilidad de los productos, como candidatos nada mejor que conocer la experiencia de aquellas personas que ya están integradas en la empresa para tener de primera mano un criterio objetivo y realista.
Para atraer al mejor talento, nuestros propios trabajadores se convierten en los mejores influenciadores de nuestra marca, ya que si estos se sienten orgullosos de ella sabrán transmitirlo, cooperando así para que el mayor activo del negocio siga creciendo y alimentando el proyecto.



