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Contenidos multimedia sobre comunicación y relaciones públicas on y offline
Social Media: ¿qué es la gamificación?
Uno de los grandes retos para cualquier red social es el de saber cómo captar la atención de sus usuarios durante un tiempo dilatado. La atención es volátil en Internet, ya lo sabemos, y sobre todo cuando hablamos de social media: no es raro que pasemos de una red a otra sin ton ni son, probándolas todas, y quizás quedándonos finalmente en aquella de la que veníamos. Así pues, es importante encontrar mecanismos para que el usuario se quede con nosotros. Y uno de ellos, muy extendido, es el que se conoce como gamificación.
El nombre, que se ha reconvertido al español directamente del término "game" (juego), hace referencia a esos mecanismos que suponen un reto a alcanzar por parte de los usuarios. Un juego, como su propio nombre indica. Ganar medallas, logros, premios de algún tipo... son herramientas que a todo el mundo fascinan por igual, y que han dejado de ser únicamente exclusivos del terreno lúdico.
Cuando Foursquare nos da una medalla por hacer check-ins de un tipo, o por convertirnos en los alcaldes de un lugar determinado, está haciendo uso de la gamificación. Cada vez son más las redes sociales que se decantan por esta estrategia, y los resultados son muy prometedores. Aunque la gamificación no siempre se muestra de manera tan clara, sino que muchas veces la encontramos ya como parte constituyente del funcionamiento de una red; así, podemos considerar que el contador de followers o de "me gusta" de Twitter y Facebook respectivamente, por ejemplo, también son sistemas "gamificados".
Si contamos con una red social de comunicación corporativa, la gamificación puede ser una excelente herramienta para conseguir ese engagement tan deseado, consiguiendo además una imagen más distendida y cercana para nuestra empresa.
Tecnología: el "chadeo", la nueva forma de ganar dinero con los móviles
El término "chadeo" o "chadear" puede resultarnos todavía muy extraño, y es que no puede decirse que a estas alturas esté todavía extendido. Se trata de una nueva tendencia que ha surgido recientemente en el mundo de los smartphones, y hace referencia a una curiosa mezcla: "chat" + "advertising". Conversación y anuncio, o lo que es lo mismo, aplicaciones con las que es posible ganar dinero tan sólo por chatear.
En realidad, no se trata de un concepto nuevo, sino de un sutil variante de uno que ya conocemos. En Internet, son muchas las páginas que captan seguidores ofreciendo ganar dinero a cambio de pinchar en la publicidad. El "chadeo" no es otra cosa que la evolución lógica, o quizás sería mejor decir la adaptación a un nuevo medio. Y es que a nadie debería extrañar que el auge de los programas de mensajería instantánea, como Whatsapp o LINE, haya propiciado esta nueva realidad.
Una de las grandes bazas que esgrimen los programas de chadeo para mostrar sus virtudes es que la publicidad, al contrario que en otras páginas o aplicaciones, no se considera intrusiva. Aunque está limitada, eso sí, a un número de visualizaciones de anuncios limitado al mes y a una cantidad de dinero también hasta un tope. Así, quienes utilizan el móvil especialmente para chatear probablemente acojan esta iniciativa con entusiasmo, teniendo en cuenta estas restricciones.
En España, el programa pionero, el que podríamos considerar que ha inaugurado este nuevo modelo de negocio, es el llamado Chad2Win. Ofrece el pago mediante Paypal, una cantidad máxima de 25 euros (que en términos estimados son unos 600 euros) y está disponible para iPhone y terminales Android. No es sino el primero en una senda muy interesante, que podemos aprovechar como nuevo método publicitario para nuestra empresa.
Tecnología: el e-book, al alza en la industria editorial española
A nadie sorprende ya ver cada vez a más personas por la calle o en los transportes públicos con su lector de e-books en la mano. La reducción de precio en muchos de ellos (incluido el popular Kindle de Amazon, al que podríamos considerar el impulsor de esta tendencia) ha propiciado que se hayan convertido en regalos de Navidad estrella, o simplemente en opciones muy tentadoras quienes no tienen ya espacio para libros en casa o prefieran la comodidad de albergar cientos de ellos en un único y cómodo dispositivo.
Parece que las editoriales han decidido ir a la par con este crecimiento, y el lanzamiento de e-books se ha visto aumentado considerablemente en el último año. Mientras que los libros en papel han visto sus tiradas disminuidas (una triste realidad que no hace sino ir a más), el mundo de los e-books ha vivido un lento pero firme ascenso: en 2012, su edición subió un 13% con respecto a 2011. En términos absolutos, ocupan ya el 22% de la producción editorial total en España.
Estos datos se obtienen recabando la cantidad de ISBN concedidos, pero no hay que olvidar que se trata de un requisito no obligatorio para publicar un e-book, por lo que es más que probable que el porcentaje de ediciones de este tipo sea todavía mayor. Dentro del ámbito de la comunicación corporativa, publicar un e-book o artículos relacionados con la empresa a través de alguna plataforma online puede ser una forma muy interesante de difusión, con la que hacer llegar las ideas a un público todavía más amplio.
Employer branding: la estrategia básica para crear compromiso en los empleados
A la hora de plantearnos el mejorar nuestro employer branding, lo principal es saber definir una estrategia de comunicación interna y corporativa que podamos desarrollar con facilidad. Lo principal es saber transmitir valores positivos tanto a nivel funcional y económico como psicológico. El objetivo final es conseguir la satisfacción de los empleados, que redundará en un mayor compromiso y, por supuesto, en la transmisión de dicha satisfacción a los consumidores.
¿Cuáles son los pasos básicos para que esta estrategia prospere? Lo primero, ante todo, es que nuestra empresa tenga asociados esos valores positivos de por sí. Por ello, hay que esforzarse en aumentar nuestra reputación, nuestro reconocimiento dentro del sector y en el cada vez más relevante ámbito online. Debemos detenernos todo el tiempo necesario en este punto y no pasar a los siguientes sin estar seguros de haber llegado a la cima deseada.
Una vez conseguida la reputación que deseamos, será más fácil para nosotros alcanzar los siguientes aspectos: conseguir que el empleado tenga una visión atractiva de la compañía, a través de su posicionamiento, y poco a poco ir inculcando ese compromiso y fidelización. El concepto de engagement, que tanto utilizamos para hablar de clientes, también se encuentra inmerso en la cultura del employer branding: en el momento en que los valores se filtran a todos los niveles, es entonces cuando se consigue esa satisfacción y feedback antes mencionado. Finalmente, si se consigue el efecto deseado, todo echará a rodar sin más y sólo tendremos que preocuparnos de mantener la motivación, entrando en una nueva fase estratégica.
Creatividad: conseguir una marca icónica
Uno de los mayores éxitos que puede conseguir un creativo en comunicación de marketing es el de crear una marca icónica. La capacidad de que un símbolo que identifica a una marca acabe implantándose en la memoria colectiva con valores asociados, convirtiéndose en algo totalmente reconocible de un solo vistazo, es la principal baza que puede tener un producto. Nike, Coca Cola, Lego, Apple... son ejemplos que todos conocemos de iconos que no necesitan presentación, ni siquiera estar al lado de aquello que anuncian. En cuanto los vemos por la calle, en una película, en una revista... sabemos inmediatamente qué representan, y toda una oleada de significados e incluso sentimientos acude a nuestra mente.
¿Cuáles son los secretos para conseguir una marca icónica? En primer lugar, como hemos comentado, es importante que no se limite a publicitar, sino que transmita. Debe representar algo muy concreto: cultura, valores... Es en lo que tanto se esfuerzan Coca Cola, por ejemplo, o Apple, por retomar los ejemplos citados: simbolizan una forma de encarar la vida, más aun que un producto concreto.
Tener presencia es importante, cómo no, pero hay que saber llenarla. Crear una historia interesante, puede que incluso una que siga las reglas de la leyenda o el mito, atraerá la atención con más facilidad, será recordad y aumentará la posibilidad del boca a boca, el gran aliado del publicista y el creativo.
Ya a nivel psicológico, siempre es útil, al menos en los primeros pasos de la creación del icono, que haga alusión a esos conceptos universales que siempre resultan más llamativos y que han estado presentes desde el mismo inicio de la publicidad: la rebeldía, el sexo, el dinero, el poder. Aunque luego se amplíen o se complementen con otros valores más completos, no hay que dejar de prestar atención a estas maneras básicas de generar interés.
Social Media: las redes sociales, una obsesión muy real
A nadie sorprende a estas alturas que las redes sociales, que tanto se han inmiscuido en todas las parcelas de nuestra vida, se hayan convertido en objeto de estudio por parte de psicólogos y médicos. Un reciente artículo del Washington Post a cargo de la periodista Katherine Boyle expone la adicción a las redes sociales como una realidad palpable, de la que prácticamente ningún usuario está a salvo, y que en algunos lugares ya ha dado pie a que se analice seriamente, utilizando una escala para medir el grado de dependencia. No obstante, el profesor de psicología Larry Rosen acota un poco más la definición: para él, el uso constante de las redes sociales, sin poder dejarlas a un lado, no sería tanto un adicción como una obsesión, una vía de escape para reducir la ansiedad.
La ansiedad, al fin y al cabo, es uno de los grandes males de nuestro tiempo. En un mundo en el que parecemos estar eternamente corriendo para superar a los demás, para llegar a una meta que sitúa frente a nosotros pero que siempre parece un poco más inalcanzable, resulta inevitable acabar sufriéndola. Las redes sociales y su burbuja, dentro de la que podemos meter sólo a aquellas personas con las que queremos estar en contacto, suponen una manera de reducir esa angustia. El tiempo que permanecemos en ellas es tiempo en los que la ansiedad se ve refrenada, y por ello, como un mecanismo que poco a poco se va convirtiendo casi en un reflejo, acaba surgiendo la obsesión, la necesidad constante de estar allí.
La comunicación online 2.0 exige estar siempre atentos a las redes sociales, a lo que nos muestran, a las conexiones que nos permiten establecer. Pero también hemos de saber ponerles freno y evitar que se conviertan en sustitutas de otro tipo de interacción, directa y cercana, que poco a poco se va viendo absorbida.





