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Contenidos multimedia sobre comunicación y relaciones públicas on y offline
Creatividad: consejos para crear un buen logo
El logotipo es la imagen de una empresa, y crear uno adecuado (una vez hayamos decidido, entre otros aspectos primordiales, cuál es el target de nuestros anuncios) es fundamental para conseguir la difusión que deseamos, y sobre todo para que se asocien a nuestro nombre unos valores determinados, tanto conscientes como subconscientes. Porque todo, desde la elección de los colores hasta la tipografía, influye a la hora de conseguir una comunicación eficaz.
Cada sector cuenta con sus propios mensajes, que debe expresar de una manera concreta, pero siempre existen consejos generales para crear un buen logo. Por regla general, es necesario que se trate de símbolos fáciles de identificar y recordar, sencillo y legible. No sirve de nada buscar la originalidad utilizando tipografías recargadas y rocambolescas (ya hemos hablado de la importancia a nivel perceptivo de la publicidad minimalista). En cuanto a los colores, se recomienda emplear tres como número deseable; también hemos de tener en cuenta cómo se verá en blanco y negro y comprobar que no pierda calidad.
Con respecto a lo que queremos transmitir con él, suele haber opiniones enfrentadas. Es cierto que resulta complicado, si nos basamos en un logotipo sencillo, conseguir que sea suficientemente elocuente en cuanto a valores o expresividad. Sin embargo, su composición, la manera en que distribuyamos las líneas de fuerza, etc., crearán inevitablemente determinadas respuestas en el receptor. Un símbolo aburrido o excesivamente sobrio, monótono, otorgará esas mismas cualidades a nuestra empresa; mientras que uno que dé sensación de movimiento o de frescura hará lo propio. Como en cualquier otra estrategia de comunicación corporativa, antes de sentarnos a crear un logo debemos tener claro cuál es la imagen que queremos dar.
Tecnología: Dropbox ya tiene más de 100 millones de usuarios
No cabe duda de que el servicio estrella para el almacenamiento en la nube sigue siendo Dropbox, y probablemente ostente esa corona durante mucho tiempo. Hemos hablado de otros similares, como Cubby, que demuestran claramente que se trata de una tendencia en auge; sin embargo, todavía no existe programa o servicio alguno que le pueda hacer sombra.
Dropbox ha hecho públicas sus cifras recientemente, si bien no de ventas, sí de cuentas registradas. Nada menos que cien millones de usuarios son los que cuenta entre sus filas. El éxito de este sistema de almacenamiento ha supuesto que, a la hora de medir su rentabilidad como empresa, Dropbox esté valorado en cuatro mil millones de dólares.
Una de las claves de la popularidad de Dropbox es la manera en que "mima" a sus usuarios, reconociendo sus necesidades y adaptándose a ellas, evitando ese mal que aqueja a otros muchos servicios que se quedan estancados una vez han obtenido el éxito. Por ejemplo, Dropbox ha premiado a sus usuarios de pago doblando la capacidad de almacenamiento de la que disponen, o se ha subido al carro de la integración con Facebook permitiendo utilizar sus carpetas en esta red social.
La compatibilidad con todo tipo de sistemas operativos y de dispositivos (hasta el punto de que algunas marcas ya ofrecen integración de serie con Dropbox) también le ha hecho ganar enteros en la comunidad. Sin duda, si continúa con esta interesante política, mucho tendrán que correr sus competidores para colocarse a su altura.
Social Media: Facebook y la privacidad de sus usuarios
La polémica sobre la privacidad de datos en Facebook parece no terminar nunca. Cada nueva opción que se implementa en la red social vuelve a traer al frente esta preocupación. Sin embargo, los intereses empresariales siempre irán por delante de las protestas, por mucho que se intente conciliar y respetar los deseos de los usuarios (sin los cuales, al fin y al cabo, Facebook no tendría razón de ser). Es el caso de la reciente decisión revelada en estos días: la red creada por Zuckerberg tendrá derecho a compartir los datos de las personas registradas con sus afiliados, es decir, con las compañías que ha absorbido de un modo u otro.
En este grupo tenemos servicios tan populares como Instagram, muchos de los cuales también cuentan con una base de usuarios increíblemente amplia. El objetivo buscado por Facebook con esto parece claro: conseguir una sinergia, un feedback entre todos los servicios que aglutina, de tal manera que sea posible trazar un perfil del usuario lo más certero posible atendiendo a toda la información que encuentra en ellos. Evidentemente, todo ello va encaminado a ofrecernos publicidad adecuada a nuestros intereses dentro de la comunicación online 2.0.
Aunque es más que probable que salten las voces de alarma debido a esto, no cabe duda de que la preeminencia de las redes sociales en la vida cotidiana, a todos los niveles, debería ser el auténtico eje del debate. ¿Puede protestar una persona de ver invadida su privacidad si ella misma ha permitido a las redes atesorar información personal, o si hace uso de ellas en cada momento de su vida? La línea que separa la permisividad de la intrusión, nuevamente, es muy difusa, y quizás sólo los usuarios puedan trazarla.
Social Media: el community manager bien entendido
Cualquier empresa que se precie hoy en día debe tener a alguien que gestione su presencia en redes sociales e Internet de manera eficiente. Ya no basta sólo con estar, como se decía hace algunos años: el mundo del social media se ha convertido en una competición voraz, donde hay que saber aprovechar todas las herramientas de la manera más eficiente posible para no caer en el riesgo de desaparecer.
El Maratón de Social Media, celebrado el pasado 10 de noviembre en Madrid, puso de manifiesto, entre otros muchos aspectos, la idea de conseguir una figura del community manager entendida de la manera correcta. No vale cualquier persona, ni se trata de una tarea que pueda asumir cualquiera que sepa cómo manejar de manera básica una cuenta de Facebook. Hay que buscar a personas que aporten un grado de experiencia y formación, puesto que el objetivo principal de una labor de community management no es nada sencillo: conseguir el llamado engagement, el compromiso del usuario con un servicio o una marca.
En un mundo en el que recibimos estímulos, llamadas de atención y "tentaciones" constantes a través de Internet, hemos aprendido a discriminar y separar el grano de la paja casi por instinto. El community manager debe conocer al público y saber cómo llegar a él en lo que se considera una evolución del periodismo corporativo, en el fondo. Y, sobre todo, con una estrategia bien definida. Las bases pueden ser las mismas para todos, pero desde luego no lo es el enfoque ni la manera de aprovechar y exprimir las posibilidades de una misma red social.
Employer Branding: el uso de LinkedIn Talent Solutions
LinkedIn se ha convertido en una de las redes socialespor excelencia a la hora de encontrar profesionales adaptados a las necesidades de nuestra empresa, por encima de otras opciones similares como Xingo incluso redes más específicas de profesionales. Pero precisamente por su popularidad, encontrar personas cuyo currículum se ajuste a lo que buscamos puede hacerse a veces complicado: la gran cantidad de postulantes hace que revisarlos uno a uno se pueda convertir en una tarea ardua.
Sin embargo, tenemos una excelente herramienta que nos puede ayudar a "separar el grano de la paja" y encontrar los perfiles que necesitamos, proporcionada por la propia página. Se trata de LinkedIn Talent Solutions, un sitio dedicado específicamente a las empresas, donde podemos insertar nuestro anuncio y difundirlo de diferentes maneras para que tenga la mayor efectividad.
En LinkedIn Talent Solutions tenemos la opción de crear lo que se conoce como "anuncios dinámicos", es decir, capaces de seleccionar en función de nuestras necesidades y de cómo se mueva el propio entorno de LinkedIn. La idea fundamental de esta herramienta es la de permitirnos contactar con los llamados "candidatos pasivos": las personas que, teniendo un perfil que se ajusta bastante a lo que queremos, no están buscando activamente empleo, y por tanto resultan "invisibles" si hacemos búsquedas tradicionales. Además, podremos compartir nuestro anuncio en otras redes sociales como Facebook y Twitter, con la gran ventaja de difusión que esto permite.
Desde LinkedIn Talent Solutions podemos realizar una labor de employer branding completa, puesto que es un excelente escaparate para mostrar nuestra imagen de marca y cualidades. En su página web encontraremos tutoriales y una completa sección de preguntas frecuentes para que podamos comenzar sin problema alguno con su uso.
Creatividad: conocer el target de tus anuncios
Tan importante como tener una idea fantástica para un anuncio, que nos parezca especialmente innovadora y revolucionaria, es tener muy claro a qué sector del público va dirigido el producto que publicitamos. Suele decirse que hay símbolos universales (algo más que estudiado en el ámbito de la publicidad), y temáticas que atraen a cualquier persona independientemente de su edad o status. Pero también es indiscutible que la forma de presentarlos será muy determinante a la hora de conseguir una adecuada recepción, y sobre todo los resultados de interés que buscamos.
En el terreno de Internet, el target también determina el medio más adecuado para presentar los anuncios. Incluso las redes sociales, cuyo uso trasciende género, edad o situación social, tienen un público determinado. Algunas son más de uso juvenil, mientras que otras están orientadas a personas de más edad. La manera en que se utilizan es determinante: por ejemplo, no podemos pensar en difundir un anuncio de la misma manera en Twitter, un medio cuya limitación de caracteres lo convierte en mucho más fugaz e inmediato, que en Facebook, destinado a permanecer más tiempo en él.
Como sucede en la publicidad tradicional, lo principal es estudiar, antes que nada, las tendencias actuales del target al que nos dirigiremos. Sí, el hecho de que existan temáticas universales y atemporales es indiscutible, pero son las circunstancias sociales y contextuales las que nos indican cómo debemos transmitirlas para que sean eficaces. Por ello, nunca debemos dejarnos guiar por lo que creemos saber de antemano sin más; un estudio pormenorizado, más o menos prolongado en función de nuestras necesidades, nos ayudará a crear un anuncio realmente llamativo para el sector sobre el que queremos influir.





