RIP Vine: Una dura (pero necesaria) lección para los Emprendedores.

 Cuando no eres dueño de tu audiencia, no controlas tu destino.

Cuando no eres dueño de tu audiencia, no controlas tu destino.

La semana pasada, Twitter anunció que cerraría Vine, la aplicación para compartir videos de seis segundos, que adquirió en 2012. Twitter se ha enfrentado a dificultades financieras durante su búsqueda de un comprador y el anuncio del cierre de Vine llegó en medio de un anuncio de nuevos despidos.

El día del anuncio, uno de los fundadores de Vine twitteó:

  “  No vendan su compañía”

No vendan su compañía”

Además de la lección de cautela que deben de aprender los emprendedores sobre la pérdida de control que puede venir con la venta de su compañía, hay otro aprendizaje en la desaparición de la Vine.

Mucho antes de que Twitter anunciara que cerraría Vine, algunos de los “Influencers” y estrellas que saltaron a la fama gracias a esta aplicación comenzaron a transitar a otras redes, expandiendo su influencia más allá de las fronteras de Vine. Acumularon seguidores en YouTube, Snapchat y en otros lugares, y comenzaron a crear su propia presencia en la web hasta tener a la audiencia en sus propias manos.

Este mismo fenómeno crea un poco de pánico cada vez que Facebook cambia su algoritmo, mostrando cada vez menos publicaciones a los seguidores duramente obtenidos por las marcas y las organizaciones.

Joe Pulizzi y Robert Rose, conductores del Podcast "This Old Marketing", hablan sobre este tema con frecuencia.  Advierten que "construir una casa en una tierra alquilada", es el encantamiento del siglo XXI, donde poner todos los huevos en la canasta digital de otra persona o plataforma vuelve vulnerable al emprendedor de los caprichos o dificultades financieras de esa persona o plataforma.

 La interdependencia es necesaria, pero también puede generar problemas

La interdependencia es necesaria, pero también puede generar problemas

Hasta cierto punto,  la dependencia es necesaria; Ningún negocio puede existir en una isla. Contamos con Wordpress o BlueHost para continuar procesando nuestro sitio web para los visitantes, y confiamos en que Google continuará manteniendo nuestro correo electrónico, calendario y documentos compartidos. Pero es importante reconocer la diferencia entre el préstamo y la posesión, y a menudo sobrevaloramos las cosas y las personas a las que tenemos acceso.

Contrariamente a la creencia popular, no "se poseen" los suscriptores de los Podcasts en iTunes. No son "de nuestra propiedad", esos nombres, correos electrónicos y todos los demás datos, pertenecen a Apple, y no habría forma de conectar con ellos si la plataforma se cerrara mañana. Lo mismo ocurre con los seguidores de Facebook y de Instagram o los revisores en Amazon.  Todos pueden desaparecer en un instante.

Teniendo en consideración la posibilidad de perder a la audiencia en un cambio de plataforma y luchar por retener la influencia, se deben de examinar críticamente las formas en que se accede a los consumidores y buscar oportunidades para convertir audiencias prestadas de fans y clientes en audiencias propias,  transfiriéndolos a plataformas, por ejemplo de correo electrónico, donde se está en control de los mecanismos de contacto.

Un buen comienzo es crear una lista de correo electrónico y agregar a esa lista varios puntos de contacto que pueden estar fuera de su control como: la página web, los perfiles sociales, mediante llamadas de teléfono, etc.

Cuando se es dueño de la audiencia, el autor/influencer se la puede llevar a donde vaya.  Este tipo de control sobre su propio destino es para muchos emprendedores probablemente lo que buscaban cuando empezaron a emprender.

Artículo adaptado de Inc.com