Creatividad: cómo enfocar un brainstorming

túatú - Creatividad: cómo enfocar un brainstorming

De entre los numerosos conceptos anglosajones que se han incorporado a nuestro vocabulario en márketing y publicidad, probablemente el de brainstorming sea uno de los más conocidos. Todos hemos participado en alguno, ya sea de manera consciente o espontánea: se trata de la famosa "lluvia de ideas", en la que todos los participantes aportan lo que les viene a la mente. Del feedback y la interacción entre ellos pueden acabar surgiendo las ideas definitivas, y sin duda muy interesantes, hacia las que orientar nuestra campaña o nuestra creatividad.

No todo vale en el brainstorming, sin embargo. Aunque se trata de un método que funciona bien por vía espontánea, como hemos comentado, regularlo mediante unas normas básicas puede ofrecer mejores resultados. Lo idóneo es que se lleve a cabo en una sala espaciosa, donde todo el mundo pueda estar sentado cómodamente, y con una pizarra grande y suficiente material para apuntar (también puede ser recomendable una grabadora). Uno de los participantes debe ejercer el papel de coordinador (similar al moderador en un debate) y otro el de secretario, apuntando las ideas.

Debemos marcarnos las metas: un número de ideas determinado, la asociación de conceptos... Lo más fácil, claro está, es enfocar el brainstorming como la respuesta a unas preguntas determinadas, que ya deberían estar pensadas de antemano. Una vez finalizada la exposición, será importante trabajar en las ideas que hayan tenido mayor aceptación, depurarlas o combinarlas con otras... En suma, tomar la materia prima y convertirla en esa campaña de éxito, ese eslogan o ese logotipo que nuestra empresa necesita.