Relaciones Públicas: Comunicación a Chinos y Rusos

A raíz de la celebración del Año Nuevo Chino, se estima conveniente hacer una reflexión sobre las oportunidades (algunas ya perdidas) sobre la comunicación a inmigrantes y a los nuevos españoles.

Antes del conflicto en Ucrania y la caída estrepitosa del rublo, había un enorme interés en atraer a personas rusas para que realizaran inversiones en España.  Sin embargo, una vez que cambió la situación, se paró en seco el interés por individuos de esta nacionalidad.

Lo que ocurre con la comunicación a la comunidad china es distinto, ya que ésta vive en España de manera más permanente, y sin embargo mantiene sus propios códigos por lo que resulta muy complicado llegar hasta ellos, si no es a través de miembros de mucha confianza de la propia comunidad.

No se sabe si por falta de poder económico o por imposibilidad práctica, pero la comunicación con chinos y rusos es algo más bien puntual para las agencias no especializadas o, de plano, no ofrecen estos servicios.

Por cierto: ¡Feliz año nuevo chino!

Relaciones Públicas: El negocio de la incertidumbre

El negocio de la incertidumbre

Si 2015 fue un año en el que la mayoría de los medios de comunicación se enfocaron en demasía a cubrir las noticias políticas, 2016 parece que esta orientación no va a variar demasiado (por desgracia).

Esta orientación viene dada sobre todo porque las audiencias han refrendado su interés por los temas políticos y también por la necesidad de los propios medios, de sus dueños y de quienes les influyen, de incidir en el devenir político.

Dado que los resultados del 20D dejaron un tablero completamente abierto, lo que ahora “vende” son las cábalas, el tratar de descifrar las estrategias, las maniobras, los gestos de los candidatos a ser presidente de gobierno.

Se trata pues del “negocio de la incertidumbre“.

Los mismos tertulianos que hoy prevén nuevas elecciones son los que ayer daban por descontado un pacto por diferentes fuerzas.   Y los que apostaban por la continuidad de los candidatos ayer, hoy advierten que no repetirán en dado caso que haya nuevos comicios.

La sociedad intenta descifrar el futuro la ayuda de estos “pitonisos” a quienes siguen con fruición, pero después de más de un mes, se han dado cuenta de que nadie tiene idea de lo que realmente pueda pasar en el futuro.

Pero si vende, se sigue ofreciendo el “producto”

Beers & Blogs Madrid: ¡Mañana 27 de Enero!

Beers&Blogs Madrid

Mañana vamos a celebrar el primer Beers&Blogs Madrid del año en la Sala Tatoom, Avenida de Brasil, 3, a partir de las 19.30 horas.

Hay gente que sigue preguntando qué es el Beers&Blogs Madrid y la explicación sigue llamando la atención: es un evento informal para conocerse.

Igual suena a locura que la gente se desvirtualice, pero ¿acaso no es más locura que mantengamos muchas relaciones sólo mediante internet?

Por este motivo sigue siendo válido, aunque ahora vamos a buscar el apoyo de marcas para hacer más atractivo el evento.

KampaiiKampaii, tu app de descuento en ocio nocturno, invitará a una cerveza a todos los asistentes.

Puedes descargar la aplicación en Google Play y en la Apple Store.

Se trata de una aplicación con la que ahorrarás dinero en tus consumiciones, tanto en copas como en comidas y cenas en algunos de los lugares más exclusivos de Madrid.

Relaciones Públicas: La “desconexión” de la televisión

Relaciones Públicas: La “desconexión” de la televisión

Televisión Rota

Otro de los medios de comunicación que está sufriendo por el creciente consumo de contenidos por internet es la televisión.

En EEUU, sobre todo con la llegada de Netflix, Youtube, Hulu, Amazon Prime, entre otros, se ha visto cómo el crecimiento y los beneficios de las cadenas abiertas y de cable están sufriendo contracciones y caídas.

Las malas previsiones actuales contrastan con el negocio boyante del pasado, ya que la contratación publicitaria es menor y los ingresos por suscripción también han bajado.

La reacción de las televisiones ante esta situación  ha sido la de aumentar los espacios de publicidad e incrementar el precio de la suscripción, dos medidas que alejan aún más al público, quienes se desconectan de la TV de pago, algo casi impensable para los usuarios estadounidenses.

El efecto para los profesionales de las relaciones públicas es que el alcance y el impacto de los mensajes que se trasmiten por televisión será cada vez más limitado y débil.  Quizás en el futuro, incluso haya cierres de TVs o menos contenido propio, lo que limitará aún más los soportes.

Primero, los medios impresos, ahora la televisión… ¿quién sigue?

Relaciones Públicas: ¿Quién comunica?

Relaciones Públicas: ¿Quién comunica?

¿Quién comunica?

Una de las consecuencias de la situación de impasse de gobierno por el que atraviesa España es que no se sabe quién comunica ante ciertas situaciones.

Si bien el gobierno en funciones tiene la responsabilidad de hacerlo ante las situaciones más apremiantes, lo que está claro es que hay otras en las que no puede pronunciarse de manera creíble:

  • Los inversores, empresarios y periodistas internacionales se preocupan ante la posible convocatoria de elecciones
  • Los inversores, empresarios y periodistas internacionales se preocupan ante la nueva situación en Cataluña

Si bien el gobierno en funciones ya se ha pronunciado ante ambas situaciones, incluso las más solemnes declaraciones pueden quedar desdibujadas ante la incertidumbre real que ofrece el escenario actual.

No se trata de las atribuciones, sino de la credibilidad que unas palabras puedan tener a los ojos, oídos y mentes de los stakeholders.

Relaciones Públicas: Las tres crisis de los medios

Relaciones Públicas: Las tres crisis de los medios

Tres crisis de los medios de comunicación

Hace unos años, se hablaba de las dos crisis que asolaban a los medios de comunicación.  Ha pasado el tiempo y se le ha venido a sumar una tercera.

Las dos primeras son:

  1. Crisis económica: la caída en las ventas de publicidad ha hecho desaparecer a más de 350 medios en España.
  2. Crisis de modelo: frente a la gratuidad de la información disponible online, la competencia con medios de todo el mundo, la dependencia de las agencias de noticias, el menor número de periodistas, los medios aún no encuentran la fórmula mágica que los lleve a la rentabilidad manteniendo la calidad

Justamente aquí entramos a la tercera crisis:

3. Crisis de calidad: en la búsqueda por mantener y/o acrecentar la audiencia, una gran cantidad de medios están incluyendo contenidos no noticiosos, pero sí virales.

Si el cliente siempre tiene la razón y el motivo para incluir los contenidos virales (no noticiosos) es para mantenerlos o atraer nuevos públicos, lo que los medios harán será convertirse en medios de entretenimiento, más que en medios de información, algo que perjudicará su influencia en su papel como formadores de opinión.

Relaciones Públicas: Las futuras generaciones perdidas

Relaciones Públicas: Las futuras generaciones perdidas

Jaron Lanier

Jaron Lanier (en la imagen) hace una reflexión sobre el futuro que nos espera a los creadores de contenidos, y esto nos impacta directamente a quienes hacemos labores de comunicación empresarial y community management.

La idea que propone es simple, pero poderosa:

A todos los que crean contenidos y los vuelcan a internet, las grandes empresas deberían pagarles.

Se refiere a que bloggers, twitters, youtubers y en sí todas las personas, con lo que sea que produzcan (textos, fotos, diseños o vídeos), reciban una compensación que puede variar en función de qué tan popular llegue a ser, pero que cualquiera que creara algo y lo compartiera en internet debería recibir un pago.

¿Pero esto ya pasa con adsense, no? ¿Ya hay youtubers que ganan miles y hasta millones de euros, no?

La respuesta es sí, pero que hay muchas, muchísimas más personas que, en conjunto, generan más tráfico a las startups de internet, quienes, con los datos que recogen y comercializan a propios y a terceros, se han convertido en empresas milmillonarias en unos pocos años.

La mala noticia es que Jaron cree que, incluso si esto pasara, las personas que podrían ganarse la vida de los contenidos que generan serán muy pocas, por lo que periodistas, músicos y otros creadores que hoy conforman la clase media acabarán desapareciendo.

En España, una práctica que se ha venido haciendo más común a raíz de la crisis económica puede que nos esté enseñando el camino.  Pagar por publicar. lo que se entendería por publicidad, se pasa ahora por contenido editorial.

Esto tampoco es nuevo y hay quienes esperan que los medios que sobrevivan a la crisis y los que surjan, sobre todo digitales, van a cambiar su política para ser más libres.  Lo que indica Lanier es que, incluso si esto ocurriera, la proliferación de contenidos reducirá su precio y hará inviables a muchos medios de comunicación.

Y sin medios, ¿a dónde dirigiríamos nuestras comunicación las agencias de relaciones públicas?

También hay otra alternativa que no plantea del todo Lanier, pero que habría que considerar, y es que la gestión de los contenidos podría automatizarse para generar un rendimiento más óptimo en cuanto a alcance y engagement.

Es decir, que la labor de curación de contenidos que se realiza para empresas e instituciones desde las agencias digitales también tendrían sus días contados. Esto ya sucede con empresas de publicidad, las que, mediante aplicaciones específicas, van optimizando una campaña de Facebook Ads para sacar el mayor rendimiento al presupuesto publicitario de sus clientes.

Así las cosas, hay que reinventarse en la profesión, incluso desde la escuela, para que no seamos o enseñemos a generaciones perdidas.

Relaciones Públicas: La recentralización de la conversación

Relaciones Públicas: La recentralización de la conversación

Hossein Derakhshan

En un interesantísimo artículo, el bloguero iraní Hossein Derakhshan, mejor conocido como “The blogfather”, explica sus sensaciones después de abandonar la cárcel a finales de 2014, tras haber sido encerrado en 2008, justo en el momento más álgido para los blogs en todo el mundo.

Derakhshan reflexiona sobre, a su juicio, la pérdida de la fuerza atomizada de los blogs frente a la recentralización de la conversación que ocurre en las redes sociales.

Reconoce que cinco años para internet es una eternidad, pero que no se siente a gusto con la idea de que la gente haya dejado de navegar por la red en busca de información complementaria, dejando al hipervínculo como un elemento accesorio ante la primacía de la imagen.

Indica que ahora parece que lo que importan son los “Me gusta”, los “RT”, los “+”, con lo que han dado el poder a las aplicaciones, “matando”  la idea inicial de una web distribuida y dispersa.

Para Derakshan, los algoritmos de estas aplicaciones son las que están definiendo lo que es más importante para los usuarios, dejando en un segundo plano a los contenidos en texto, dependiendo en gran medida de los videos, los gifs y las imágenes estáticas.

Se dice que es por eficiencia, pero en realidad se trata de un concurso de popularidad, más que una comunicación en línea.

Una reflexión abierta para el final del año que nos deja.

¡Feliz 2016!

Relaciones Públicas: El pasado, el presente y el futuro, hoy

Relaciones Públicas: El pasado, el presente y el futuro, hoy

Pasado, presente y futuro

Desde hace unos años, al revisar los medios de comunicación se queda una sensación de que se está observando varios mundos al mismo tiempo.

  • Los derechos de las mujeres que en algunas zonas del mundo viven como en la edad media.
  • La rabiosa actualidad del impasse político en Cataluña y España.
  • Los cambios tecnológicos que se están instalando en las vidas de millones de personas.

Y en medio de esta convergencia temporal, los profesionales de las relaciones públicas tenemos que contribuir con el relato de nuestros clientes, a veces apoyándonos en el pasado, llamando la atención con el presente o enganchándonos al futuro.

Las referencias temporales no necesariamente son mejores o peores, positivas o negativas, sino que tiene que ser el resultado de un posicionamiento estratégico por parte de las organizaciones.

¿Vintage y retro son opuestos a antiguo o demodé?  Depende de cómo se quiera presentar en una nota de prensa, por ejemplo.