Subculturas emergentes

itinerario-de-fePor Avelina Frías

Por si la comunidad eclesiástica no fuera lo suficientemente grande, imagina un pueblo entero, dedicado a los principios religiosos; toda una utopía espiritual de nuestros días. El empresario y multimillonario Tom Monaghan, fundador de DominoÄôs Pizza, ha tenido la idea de mezclar la educación cívica con la religión. Bajo este concepto construyó una comunidad de cerca de once mil viviendas- alrededor de una Universidad Católica- cuya convivencia está reglada por una normativa católica. Ave María, como es llamada esta comunidad, está a 45 kilómetros de Nápoles, Florida.

El pueblo de Ave María se rige bajo los preceptos católicos en donde, por ejemplo, el uso de métodos anticonceptivos y el aborto están prohibidos. En una entrevista ofrecida a Katie Couric, Paul Marinelli, diseñador y constructor de la ciudad mencionó que con este proyecto ¿No discriminamos a nadie! No violamos la Constitución Americana o la Constitución del Estado de Florida¿. Lo que se pretende es tener ¿una comunidad con valores familiares tradicionales¿.

Este tipo de iniciativas resultan contradictorias cuando en Estados Unidos se vive un culto a la guerra y donde muchas personas  utilizan la religión únicamente para definir cómo y dónde viven (oriente y occidente).

El Grupo Barna trata de  identificar esta tendencia explicando que ¿Hay personas que están más interesadas en ser la iglesia que ir a una iglesia. Están más ansiosos en producir frutos para el reino de los cielos haciendo confortable la subcultura cristiana¿, y agrega que  hay más de 20 millones de adultos caen en esta categoría. Estas personas están creando nuevos ambientes espirituales en los que ellos creen, y se sienten más cerca de Dios en la convivencia con otros creyentes, que siguiendo las estructuras eclesiásticas.  ¿Estas personas quedan en casas, en el trabajo y lugares públicos donde pueden sentirse cómodas al compartir su mutuo amor por Cristo¿.

Lo que esta tendencia nos indica es que no sólo hay una respuesta en contra de las instituciones eclesiásticas, sino que están surgiendo nuevas subculturas alrededor y dentro de la cultura religiosa. Por ello Marian Salzman afirma que la ¿fe¿ en la próxima década tendrá más matices al momento de autodefinir la imagen de las personas.