Social Media: Community Manager, ¿Líder o liderado?

La figura del Community Manager está dando mucho que hablar desde hace ya algún tiempo. Se comenta en todos los medios y en todos los soportes: en las escuelas de negocios, en los blogs profesionales y hasta entre los mismos empleados de las agencias de comunicación y Relaciones Públicas. Pero ¿qué representa exactamente esta figura?, ¿qué se hacía antes de tener uno?, ¿cómo hemos podido vivir sin un CM hasta este momento? Según Wikipedia: ¿un community manager o responsable de comunidad es la persona encargada de crear, gestionar y dinamizar una comunidad de usuarios de Internet¿, hasta este punto la mayoría estará de acuerdo. Las fricciones empiezan a surgir cuando hay que definir y enumerar las responsabilidades y funciones de ese puesto, su nivel jerárquico y hasta el ámbito al que pertenece.   

Para algunos, un CM es un responsable de atención al cliente con la particularidad de que esta atención es online. Para otros el puesto es equiparable al Jefe de Prensa o Jefe de Comunicación tradicional; hay opiniones que le sitúan en un nivel directivo, un DirCom del mundo virtual; y hay otros profesionales que consideran que el término es incorrecto y debería denominarse Social Media Manager.

Ha habido quien incluso se ha sacado un carné de CM y ha querido registrar como propia la denominación de la profesión.

La discusión continua sobre si debe reportar al Director de Comunicación, o si es este quien debe reportar al Community Manager y quienes se preguntan si la bicefalia DirCom-CM es un acierto o un error.

Consideramos que es la propia empresa o agencia quien debe dotar de significado  al puesto, analizando sus responsabilidades presentes y futuras desde un punto de vista estratégico: analizando el sector en el que actúa la empresa y el peso que tiene la comunicación online en el mismo. Esto nos permitirá determinar qué porcentaje de presupuesto, esfuerzo y recursos humanos debemos dedicarle.

Cuando gestionamos la comunicación de una empresa no hay que perder nunca de vista a aquellos a quienes nos estamos dirigiendo y como prefieren que nos dirijamos a ellos, el plan estratégico de la compañía y el posicionamiento que desea para su marca o su identidad corporativa: independientemente de la estructura jerárquica y de quien dependa o a quien tenga a su cargo, un CM debe beber de esta filosofía y de esta forma de trabajo.