Relaciones Públicas: Comunicar en un entorno de incertidumbre

Desconfianza Las reglas básicas de comunicación de crisis han saltado por los aires desde que se inició esta larga, a veces interminable, crisis económica.

¿Cómo animar a los empleados cuando la moral del grupo está por los suelos por los despidos o por la amenaza de éstos?

¿Cómo transmitir tranquilidad cuando los objetivos económicos no llegan y su incumplimiento puede dar lugar a decisiones difíciles?

¿Cómo pedir que la gente se centre en el trabajo y dé lo mejor de si cuando no hay referentes morales a los que podamos dirigirnos?

Si bien hay tácticas de comunicación de crisis que nos indican cómo ganar tiempo hasta tener una respuesta sólida y adecuada, en el entorno en el que nos movemos no se cuenta con este margen y la credibilidad de los portavoces está en números rojos.

También se podría optar por pedir perdón, pero esto es insostenible si los portavoces tienen que estarse excusando todo el tiempo.

Lo que se tiene que intentar hacer es mostrar control sobre la situación, pero también ser sincero y abierto al reconocer los problemas.

Sinceridad y consistencia en los mensajes es lo mejor para dar la batalla a la desconfianza en estos días aciagos y de zozobra.