Padres adictos a las nuevas tecnologías

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Por Avelina Frías

Gran parte de los estudios sobre el impacto del uso de las tecnologías se han centrado más en los niños que usan sin cesar los teléfonos móviles, la mensajería instantánea y Twitter. Sin embargo, los efectos sobre la atención de los padres que usan estas nuevas tecnologías, se están convirtiendo igualmente, en una fuente de preocupación para algunos investigadores que estudian el desarrollo infantil.

Cada vez es más frecuente ver a madres y padres enganchados a la Blackberry o al iPhone twitteando o revisando mensajes del trabajo mientras sus hijos reclaman un poco de su atención dándoles patadas o tirando de sus camisas, mientras ellos contestan ¿dame sólo un minuto¿.

Pues bien, este fenómeno que comienza a ser cada vez más común entre los padres podría estar causando frustraciones en los niños por la falta de atención, al menos eso es lo que dice Sherry Turkle, director del Instituto de Tecnología de Massachusetts que ha estudiado cómo el uso de la tecnología por parte de los padres, podría estar afectando a niños y  jóvenes.

Después de cinco años de investigación y 300 entrevistas, Turkley ha identificado que sentimientos como coraje, celos y la competencia están muy extendidos entre niños cuyos progenitores son adictos a las tecnologías. Sus descubrimientos, apuntan a que los más pequeños sienten coraje cuando ven que sus padres prestan más atención a sus teléfonos móviles que a ellos en alguna actividad lúdica o cuando los recogen en la escuela.

El Dr. Turkle en una entrevista al periódico New York Times explica que muchos adultos están experimentando la presión de hacerse constantemente disponibles para trabajar, pero que independientemente de esto, dice que ¿hay una fuerza mayor, un tanto adictiva que les obliga a mantener el control desde las pantallas de sus ordenadores o móviles. Es como una bebida más.¿

Es cierto que no todos los expertos en desarrollo infantil coinciden en que el uso teléfonos inteligentes y portátiles por parte de los padres es algo necesariamente malo. Los progenitores siempre han tenido que dividir su atención entre el trabajo y la familia, y ahora con las nuevas tecnologías también existen más oportunidades para que los padres se queden en casa trabajando. Sin embargo, habrá que poner mucha atención y diferenciar bien entre la cantidad y calidad de la atención, porque tal vez estar en casa no será suficiente.