La cultura de usar y tirar

compra

Por Avelina Frías

La crisis ha provocado que las ofertas se disparen para que la gente consuma. De hecho, desde hace varios años la tendencia durante las épocas de rebajas es que los consumidores compren cada vez más objetos que en realidad no necesitan.

En esta línea, datos ofrecidos por la Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido confirman que el precio de la ropa de mujeres se ha reducido en un tercio en los últimos diez años y el de los ordenadores personales un 93%. Este abaratamiento de los costes ha impulsado la cultura del usar y tirar, ya que se compra por el impulso de lo barato, antes que por la necesidad en sí.

Una de las consecuencias de esta cultura del usar y tirar es que nos estamos quedando sin espacio en las casas para acumular todo lo que se compra. Mientras la población norteamericana llena sus armarios, los europeos, que generalmente viven en casas más pequeñas, tienden a alquilar trasteros para acumular objetos y muebles en desuso. éste fenómeno ha crecido de tal manera que el alquiler de trasteros se ha convertido en toda una industria que ha crecido un 10% en los últimos años , en la región europea.

Si bien la crisis ha provocado una bajada de precios y mayor tendencia a las ofertas en el consumo, conceptos como los del comercio digital de la página de subastas eBay, también están contribuyendo a cambiar la noción que se tiene de propiedad. Hoy en día muchas personas compran objetos variados para su uso de forma limitada en el tiempo, para luego, venderlos por diferentes razones como, por ejemplo, que un nuevo modelo del objeto en uso haya salido al mercado. Es pues, esta casa de subastas online, otra solución para dar salida a la multitud de objetos que vamos acumulando pero también pomotora de la cultura del usar y tirar.

Además del uso de alquiler de trasteros y venta en portales digitales de comercio, otras personas prefiere desempolvar sus viejas pertenencias, montar un mercadillo de barrio y venderlas al mejor precio que cualquier vecino o transeúnte esté dispuesto a pagar.

Está claro que los tiempos han cambiado y como afirma Harry Bernard, consultor de moda y marketing de la multinacional Colton Bernard, ¿el concepto de durabilidad ya no importa¿ pero es que ¿ya no hay nostalgia de pertenencia?, ¿realmente compramos con tan poca noción de necesidad?.