La batalla de las redes sociales: lucha entre gigantes

Por Olga Nozal redes-sociales

Sin duda alguna la lucha por el liderazgo de las redes sociales cada vez es más patente. Todas quieren estar a la cabeza, y cada una mueve sus fichas como si de una partida de ajedrez se tratara.

La locura comenzó cuando Google decidió que no tenía suficiente con ser el buscador más grande del mundo y decidió dar un giro para hacerse más social. El resultado podemos verlo desde el 29 de junio con el lanzamiento de Google+, al que de momento se accede con invitación y se encuentra en fase beta. Parecidas, por un lado, (el botón Google +1, a la manera del Me gusta de Facebook), pero la principal diferencia que existe entre ambas radica en la forma de compartir contenidos en Google+, que permite discernir entre el contenido que visualizarán los diferentes círculos (familia, amigos, conocidos!), pudiendo elegir qué nos interesa publicar en cada uno.

¿Interesante? Es posible que el gigante Google sea el único con suficiente poder como para hacer frente al gigante Facebook, aunque en este caso la red social de Zuckerberg tiene mucho terreno ganado al buscador, y parece difícil que los amantes de la red social le de la espalda y se pasen a Google+, ¿Podrán coexistir?

Por otro lado Facebook no se quiere quedar atrás y sigue innovando cada día. Ayer anunció su nuevo servicio de videollamadas con Skype, mejorando así la comunicación en el chat pudiendo ver lo que sucede al otro lado de la pantalla.

Además, Twitter también está presente en la lucha. Mientras en los últimos meses el valor estimado de la red de microblogging ha duplicado su valor estimado hasta los 7.000 millones de dólares, el acuerdo entre la compañía y Google ha vencido y debemos decir adiós a las noticias y actualizaciones en tiempo real provenientes de Twitter. Esto supone para el buscador la pérdida de una fuente de información de incalculable valor.

Una de cal y otra de arena, como se suele decir. La ¿guerra¿ entre las redes sociales no ha hecho nada más que empezar.