La accesibilidad de los canales de vídeo

Por Asier Vázquez images1

Hace años, cuando los canales de vídeo como Youtube o Vimeo eran el último grito en Internet, los procesadores eran mucho menos potentes, los equipos más lentos y las versiones de Jaws menos eficientes.

Por tanto, manejarse en las webs de estos canales de vídeo era bastante penoso. Lograr desenvolverse en aquellos sitios tan pesados y entre tanto enlace era lento cuando no imposible, dado que en muchas ocasiones no se llegaba a ninguna parte y las búsquedas eran infructuosas.

En cualquier caso, como siempre, quedaba la carta en la manga de Google, que como hemos ido viendo en diversos posts de este blog, nos puede sacar de más de un atolladero en Internet haciendo una sencilla búsqueda.

Ante este panorama, disuadido por lo tupido de los mencionados canales de vídeo, yo recurría casi siempre a Google para hacer mis búsquedas y tratar de encontrar los archivos. O en su caso accedía a ellos a través del permalink.

Si bien las encuentro muy útiles y entretenidas, confieso que nunca he sido demasiado fan de este tipo de plataformas. De hecho, hace mucho tiempo que no intentaba buscar un video en concreto desde el propio buscador de Youtube, y cuando me he dispuesto a ahcerlo me he temido lo peor, rememorando los viejos tiempos de los que hablo en el primer párrafo.

Pero todo ha ido muy bien. Y no sólo en Youtube, sino también en Vimeo. Con lo que constatamos la usabilidad de dos de los más importantes canales de video de la red.

En conclusión, he podido hacer búsquedas sin ningún problema, navegar por los enlaces y recorrer los resultados de búsqueda, así como reproducir los videos sin interrupciones.

Aunque de todos modos, pienso que trístemente la accesibilidad de este tipo de sitios se produce más por suerte o por acierto o eficacia del lector de pantalla que como consecuencia de una intención consciente de sus dueños.

Sea como sea, en el mundo de la accesibilidad del 2.0 no es casi todo siempre tan desesperante como hemos venido contando en este blog. Y si algo demuestra la considerable accesibilidad de Youtube y Vimeo es que la accesibilidad no es una utopía, y que a veces que un sitio web sea transitable no es cuestión de grandes modificaciones, sino de sutiles formas de reenfocar el modo en que se construye y se programa en Internet.