Employer branding: buenas prácticas, el empleado primero

employer first

Uno de los caballos de batalla más importantes para cualquier empresa es el de conseguir que los empleados sepan transmitir los valores de marca. La satisfacción de los usuarios depende en gran medida de cómo sean tratados en lo referente a la atención al cliente; esto es algo que tenemos asimilado no sólo como empleadores, sino también en nuestro día a día. Es por ello que debemos prestar especial importancia a una de las buenas prácticas más elementales: la que se conoce como "employer first".

El término procede de la empresa Starbucks, aunque lo han aplicado y asimilado otras muchas a lo largo de los años. Consiste, sencillamente, en buscar antes que nada la satisfacción y la comodidad de nuestros empleados. El resultado visible, la consecuencia directa lógica, es que los empleados que se sientan a gusto en sus puestos de trabajo transmitirán esa sensación a quienes atiendan.

Con la estrategia de employer first, se consigue, además, otro de los objetivos más buscados por las empresas, y que en ocasiones resulta bastante complicado de lograr: el que los empleados no se limiten a hacer su trabajo de manera rutinaria, sino que se conviertan en "embajadores de marca". Esto es, que sepan transmitir esos valores que se asocian como identidad de marca y que en muchos casos motivan a la adquisición de los productos o servicios y fomentan el engagement.

Como comentamos, se trata de una de las tareas más arduas, y es que, sobre todo en los tiempos que corren, no es fácil conseguir esta implicación por parte de los trabajadores. Una reciente estadística de la consultoría Gallup indica que apenas el 11% de los empleados responde a un perfil de embajador de marca. La estrategia de employer first, por tanto, puede ser una excelente herramienta para empezar a construir la satisfacción desde su misma base.