Desconexión voluntaria

Por Avelina Frías

A pesar de que hoy en día una de nuestras prioridades es la mayor conectividad, también hay momentos en los que la vorágine de la hiperlocalización nos está obligando a buscar pausas y espacios para planear, pensar y reflexionar para hacer frente a la instantaneidad de la conexión permanente.

La búsqueda de la desconexión temporal es una tendencia a la que nos está orillado el uso indiscriminado -en todos los ámbitos de la vida cotidiana- de las nuevas tecnologías de información y comunicación (Internet, redes sociales, telefonía móvil etc.)

Cada vez más personas deciden romper la regla y !desconectan! para volver a conectar con nuevas ideas y aportaciones. Por ejemplo, si llamas a la oficina en París del diseñador Philippe Starck antes de las 13:00hrs, te dicen que se encuentra en su !tiempo creativo! y que por tanto, en ese momento no recibe llamadas o responde e-mails. Por su parte, la empresa de telefonía Orange en U.K. hizo alusión a esta tendencia lanzando una campaña con breves anuncios con el slogan: !A veces es necesario desconectarse, para la gente que está conectada!.

Sin duda, la desconexión voluntaria se perfila no sólo como una moda sino como una necesidad para la búsqueda del equilibrio de la vida personal, social y laboral en un mundo híperconectado.