Chindia necesita recursos para sobrevivir y tener éxito

pekin4Por Avelina Frías

Los grandes cambios sufridos durante los últimos años en China y La India (Chindia), producto del impulso al desarrollo económico de ambos países, han provocado grandes problemas derivados de un aumento considerable del consumo. Así pues, dos de los grandes retos que los gobiernos de ambos países tienen que asumir están relacionados con la conservación del medio ambiente y el consumo responsable.

Actualmente, la entrada masiva del automóvil en China, sustituyendo el gran número de bicicletas que había por habitantes, ha provocado que el país y en concreto su capital, Pekín, sea una de las ciudades con los índices más altos de contaminación. De igual manera, en muchas de las regiones chinas se sufren problemas ligados a la escasez y contaminación del agua potable, lo que ha alertado sobre los graves problemas sociales que la población china sufrirá durante los próximos años.

Mientras, en La India, si bien es cierto que también es una economía que ha crecido rápidamente en los últimos años, llama la atención lo pobre que es la mayoría de su sociedad y, al igual que sucede en algunas regiones chinas, alarma la precariedad con la que viven muchas de sus poblaciones. Según Nikhil Meswani, director de la mayor empresa petroquímica en La India, Reliance Industries, el consumo de energía en La India se duplicará en los últimos años como producto de su expansión económica. Ciudades como Bangalore no duermen y durante todo el día mantienen encendidos ordenadores y móviles en los grandes call centers y los laboratorios de software, allí concentrados. Lo anterior, deja claro que en La India, donde aún existen más de 300 millones de hindúes en extrema pobreza, se necesitarán mayores recursos naturales para mantener su ritmo de crecimiento tecnológico y económico.

Bajo este contexto será necesaria una acción más global que presione a ambos países en el avance de la sostenibilidad para los recursos de sus pueblos y del medio ambiente. Estas acciones deben estar acompañadas sin duda de otras acciones políticas, energéticas y demográficas que puedan - de nuevo -colocar a la vanguardia del escenario mundial a Chindia.