Relaciones públicas: La verdad y la mentira en las elecciones norteamericanas

Hillary Clinton abandona indispuesta la ceremonia del 15º Aniversario del 11-S en Nueva York y se tambalea antes de entrar a un coche.

La campaña electoral norteamericana parece que va, como nunca antes, de la verdad y la mentira de sus candidatos.

Que los políticos mienten, por desgracia, no es algo que resulte especialmente sorprendente en ninguna parte del mundo.

La novedad ahora es que Donald Trump falta a la verdad de manera recurrente y descarada, pero es Hillary Clinton quien está siendo percibida como una política mentirosa.

En la web Politifact, se realiza un chequeo continuo de las declaraciones de los políticos y la relación que guardan con la verdad.

Mientras el 71% de las declaraciones de Donald Trump son, según sus clasificaciones, Mayormente Falsas, Claramente Falsas o Descaradamente Falsas, en el caso de Hillary Clinton las que pueden catalogarse de esta forma apenas son el 28%.

Sin embargo, parece que el temperamento y la forma de ser del candidato republicano es visto más como una virtud por un gran porcentaje de sus posibles votantes, a quienes la demócrata les llamó una "panda de deplorables".

Los "mentirosos" Donald Trump y Hillary Clinton

Los "mentirosos" Donald Trump y Hillary Clinton

La indisposición y posible desmayo de Hillary Clinton al abandonar la ceremonia del 15º de los atentados del 11-S  y sus accesos de tos en diferentes ocasiones ha puesto la atención en su salud apenas una semana después de que el médico que emitió una especie de certificado sobre la salud de Donald Trump admitiera que pasó poco tiempo con el candidato como para hacer una valoración certera sobre la real condición del republicano.

Hay candidatos que son así.  Son candidatos teflón y cualquier cosa potencialmente negativa que les ocurre  no les hace apenas daño y, en cambio, situaciones parecidas para sus oponentes significa enfrentarse a mayúsculas crisis en las que incluso pueden llevarles a la derrota o a la irrelevancia, como se demostró en las primarias del Partido Republicano en las que finalmente Trump salió victorioso.

¿Hillary tiene Alzheimer?

¿Donald sabe que difícilmente podrá cumplir sus principales propuestas?  

Parece que ya no se trata de la verdad y de la mentira, lo que en estas elecciones norteamericanas está teniendo mayor importancia es sobre lo que "puede parecer verdad", sobre todo por quien lo dice.

Y esto, en Relaciones Públicas y Comunicación, puede abrir un nuevo (y terrible) territorio inexplorado, en el que los populistas o los populares pueden acabar ganando elecciones para dirigir las vidas de millones de personas.  Y eso claramente está mal.